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4 momentos para dar seguimiento al cliente por email

Seguimiento al cliente

Un correo de seguimiento es el que tras un primer acercamiento vía email, por teléfono o en persona con tu cliente, se mantiene el interés de ambas partes por profundizar en el tema. Pero no todos los correos de seguimiento al cliente son iguales. De acuerdo al momento, la situación o la respuesta de tu cliente, el contenido y el mensaje en sí mismo deben adaptarse.

Veamos algunos ejemplos:

1. Después de la descarga de una oferta de contenido en tu sitio web

Este es el tipo de correo de seguimiento ideal. Es el inicio de la relación con tu cliente. Lo mismo puede ser un libro que un seminario o la confirmación a una conferencia. Cuando tu oferta de contenido ha despertado el interés del cliente te da la oportunidad perfecta para iniciar o fortalecer tu relación con él. Lo que debes incluir en este correo es: el enlace para descargar y algo de mayor información útil sobre la oferta como hora, fecha y lugar si se trata de un evento o el nombre del autor, experiencia profesional u otros títulos relacionados al tema.

Es el momento para pedirle a tu cliente que haga algo que te beneficie por ejemplo, que comparta en sus redes sociales lo que ha obtenido en tu página o que reenvíe a un colega. Tu labor es siempre ponérselo fácil a tu cliente/lector así que agrega un botón de redes sociales desde el que lo pueda compartir directamente. Lo mismo si quieres que se suscriba a su blog, incluye un botón de llamado a la acción (CTA en inglés).

Las personas nos hemos acostumbrado a solucionar todo con un click. Si implica más esfuerzo, es menos probable que lo completemos.

Puedes (y debes) nutrir esta relación mandando más información útil, así que puedes enviar un artículo por semana a su bandeja de entrada y uno más si tienes algo importante que decir (una oferta que expira en días u horas, por ejemplo).

2. Cuando tu cliente se queda a la mitad

La última vez que me pasó esto fue en las compras del Black Friday.  Ese día en que las tiendas gringas rebajan los precios vía internet. Tenía interés en comprar algunos cosas como vestidos, blusas y quizá algunos accesorios (una gran lista según mi esposo). Me tardé una hora viendo las descripciones de productos y añadiendo artículos al carrito. Y cuando por fin pasé los datos de mi tarjeta resultó que la mitad de mi compra ya no estaba disponible. Literalmente vuelan las cosas este día del año. Así que me quede como novia de pueblo.

La decepción que sufrí se hizo menor cuando me llegó un correo de la tienda. Me ofrecían mantener el mismo precio si hacía el pago en menos de 24 horas, con la única advertencia de que tardaría una semana más en reponer el stock y hacer el envío.

 

Esta estrategia funcionó, y funcionará con tus clientes, porque me hace saber que ellos están al pendiente y que buscaron la forma de satisfacer mi deseo de compra.

Periódicamente sigo recibiendo correos de este sitio con ofertas similares a lo que compré, y aún cuando no tenga intención de comprar hasta la próxima gran barata, demuestra que me conocen como cliente.

Si tu cliente no quiere continuar con la compra, mantén “en el horno” su interés con más artículos, demostraciones, casos de estudio y cualquier contenido acorde con lo que le ha interesado previamente.

3. Un cliente con falta de compromiso

Si has enviado varios correos y no han tenido resultado lo más probable es que el receptor no se sienta interesado, deja que se acumulen sin abrirlos o los elimina sin interactuar con el correo.

Lo que debes enviarle es un CTA que lo haga reaccionar. Si todos los temas que has enviado hasta ahora no despiertan su interés, prueba a enviarle algunas otras ofertas. Dos o tres con diferentes temáticas. Observa si hay respuesta dentro de los meses Después de seis meses puedes preguntarle directamente si el contenido es irrelevante e incluir un enlace para cancelar la suscripción. Tras un año sin respuesta puedes enviar un correo diciendo que dejarás de escribir a menos que responda el mensaje.

4. Cuando la situación de tu cliente cambia

Mantenerte al tanto de la situación por la que pasa tu cliente y su empresa es fundamental ¿Has escuchado que los cambios son buenos? Pues éste puede ser uno de ellos.

Imagina a un cliente que se ha mantenido interesado en tu empresa pero que hasta ahora no tenía poder de decisión. O quizá está laborando con una nueva compañía. Asegúrate de seguir en redes sociales a la empresa y visitar su página web para mantenerte actualizado.

Debes enviarle un correo que muestre que estás al tanto de las novedades y adjuntar material informativo y educativo. Puedes incluir información sobre tu producto o servicio sólo si el cliente lo solicita o si ha demostrado un interés puntual después del cambio en su situación.

¿Tienes algún “truco” para que los clientes respondan a tus correos de seguimiento? Me encantaría saber qué te ha funcionado a ti.

Gabriela Trejo

De todas las formas de comunicación existentes mi favorita es la palabra escrita, y es a través de ella que espero ayudar al lector a conocer más sobre cómo crecer en su empresa o negocio.

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