Aloo Studio

ESCRÍBENOS CONTACTO@ALOO.MX
LLÁMANOS (777) 314 49 89
CONTACTO

Liderazgo empresarial, una enorme responsabilidad.

Liderazgo empresarial

Todos los emprendedores, en algún momento se han preguntado qué es el liderazgo empresarial, qué es un líder, cómo ser un buen líder, cómo evitar ser un líder autocrático o ¿cuál es la diferencia entre líder y jefe?.

 La motivación para buscar estos conceptos ya sea en libros o en línea, es el poder obtener lo mejor de cada uno de nuestros empleados, poder conservarlos a nuestro lado y que sean lo más productivos posibles, para poder hacer crecer nuestras empresas. Desde mi experiencia, para obtener lo mejor de una persona, primero debes dar tú lo mejor que tienes.

En el momento en que un emprendedor decide dar el gran salto y abandonar su antiguo empleo, o abandonar algo importante en su vida para emprender, asume grandes consecuencias, entre ellas perder la seguridad y estabilidad, mientras corre un gran riesgo de perderlo todo. Es cierto para emprender se necesita ser diferente a los demás, se necesita ser muy valiente, independiente y… ¿por qué no reconocerlo?, se necesita ser hasta cierto punto soberbio.

Por supuesto al ser soberbio, no me refiero a creerse mejor que los demás, pero a ese exceso de confianza en ti mismo, por qué para dar un gran salto de fe hacia lo desconocido, necesitas creer que puedes hacer mejor las cosas, que puedes cambiar al mundo, que mereces ganar más dinero, que mereces una mejor vida y que puedes lograrlo. Ese tipo de soberbia, es la que acompaña a todo emprendedor. Sin embargo, muchas veces creemos que al emprender y colocarnos a nosotros mismo como Directores, Gerentes o Ejecutivos, el resto de empleados debe respetarnos, tan solo porque nosotros sí tuvimos las agallas de emprender y ellos no, porque nosotros estamos poniendo todo nuestro dinero y nuestra estabilidad en juego y ellos no. Tendemos a creer que por el sólo hecho de emprender y de estar en la cima del micro-mundo que es nuestra empresa o negocio merecemos mandar y merecemos el respeto de quienes trabajan para nosotros… ¡Nada más alejado de la realidad!

Cualquier emprendedor que hay madurado sabe que en el liderazgo empresarial, ser un líder no se trata de mandar, se trata de servir, de entregarse a los demás, de anteponer a todos los que están bajo tu responsabilidad, créelo o no, en tu propia empresa, tú eres el último y depende de ti si eso es bueno o es malo.

Ser un líder es muy similar a ser un padre de familia, ellos dan todo por sus hijos, un padre puede no comprarse ropa, pero su hijo debe tener ropa nueva porque está en crecimiento;  un padre puede no comer bien, pero sus hijos deben tener sus tres comidas, su escuela, uniformes; un padre se desvive por proveer a sus hijos de lo mejor que puede darles. Como cabezas de nuestras empresas, somos meros proveedores, estamos al servicio de quienes trabajan para nosotros.

Cada uno de nuestros colaboradores y empleados tiene una vida, tiene problemas, tiene aspiraciones y trabajan por ello, la remuneración que reciben es lo que les ayuda a vivir, a solucionar sus problemas y lograr lo que desean. Como líderes tenemos influencia directa en las vidas de quienes trabajan para nosotros, ser conscientes de esa influencia es el primer paso para convertirnos en verdaderos líderes.

En este momento te pregunto: ¿Te preocupas genuinamente por tus empleados? ¿Por lo que ocurre en su vida? ¿Realmente te interesan? ¿Realmente los amas?

La clave para ser un líder está en dar amor, como he dicho antes es anteponer a todos los demás sobre ti mismo, con esto logras que tus empleados también te amen, se entreguen a ti y te antepongan a ti y tu empresa sobre sí mismos.

Tal vez pienses que lo que digo es una fantasía, que no funciona, que la gente no es agradecida… bueno, lo que aquí te planteo, funciona solamente con las personas que realmente valen, eso es lo que debes buscar como emprendedor, rodearte de personas valiosas.

Cuando tienes una micro o pequeña empresa, esto es mucho más fácil, pues prácticamente conoces y convives con todos tus colaboradores. Pero al mismo tiempo toda la responsabilidad cae sobre tus hombros. Si no hay dinero en la empresa es tú responsabilidad, si no hay suficientes clientes es tu responsabilidad, ante cualquier problema tú eres el responsable de dar la cara. No tienes pretexto alguno.

Sobre todo en el comienzo si no sacas suficiente dinero, sabes que primero tienes que pagar tu nómina y después si queda algo, eso es para tí. Piensa en un pastel, las primeras rebanadas van para tus empleados y si el pastel es muy pequeño puede que no alcances rebanada, por ello es tu responsabilidad hacer crecer ese pastel, para después de dar a todos lo que merecen, tú puedas quedarte no solo con tu rebanada, pero con ganancia suficiente, con la cual puedes mantener el negocio en operación y claro, seguir creciendo.

Si eres dueño de una micro o pequeña empresa y estas a la cabeza de ella, asúmete como proveedor y servidor de quienes trabajan para ti, y sobre todo preocúpate por ellos y ámalos, de esta manera ellos te darán lo mejor de sí a tí, a tu empresa y por supuesto a tus clientes.

Felipe Mendoza

Especialista en diseño web y estrategias de marketing. Fundador y CEO en Aloo Studio, agencia de marketing digital.

Ver todas las entradas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *